Preocupación por la vejez

Salmo 37.23-29

Si buscas al Señor, aún en tu vejez, el permanece fiel contigo.

El Señor dirige los pasos del hombre
y lo pone en el camino que a él le agrada;
aun cuando caiga, no quedará caído,
porque el Señor lo tiene de la mano.

Yo fui joven, y ya soy viejo,
pero nunca vi desamparado al hombre bueno
ni jamás vi a sus hijos pedir limosna.
A todas horas siente compasión, y da prestado;
sus hijos son una bendición.

Aléjate de la maldad y haz lo bueno,
y tendrás siempre un lugar donde vivir.
Pues el Señor ama la justicia
y no abandona a quienes le son fieles;
pero destruye a los malvados
y los deja sin descendencia.
Los hombres buenos heredarán la tierra
y vivirán en ella para siempre.


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